Betuws Wijndomein

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Betuws Wijndomein
Captura de pantalla del sitio web de Betuws Wijndomein
País
Países Bajos
Ciudad
Erichem

Un viñedo en el paisaje fluvial neerlandés

La Betuwe es tierra de frutas más que tierra de vinos — o lo era. La franja de Güeldres entre el Rin y el Waal siempre ha dado buenos frutos, y en esa misma lógica Diederik Beker y Arina van Leenen decidieron en 2004 plantar viñas en el Burensewal 5 de Erichem, un tranquilo pueblo cerca de Buren, junto al pequeño río Linge. El sitio web de la finca indica una superficie de 7 hectáreas con más de 21 500 cepas, aunque algunas fuentes sugieren que el área plantada ha crecido en los últimos años — la cifra exacta actual no está confirmada. De cualquier modo, la finca se sitúa con comodidad entre los productores más grandes de un sector vinícola neerlandés que ronda ya los 175 dominios. La finca describe su enfoque como artesanal, sostenible e integrador con la naturaleza. Vistas las variedades de uva que eligieron cultivar, eso suena a verdad.

Los vinos y las variedades que los sostienen

Cada uva de Betuws Wijndomein es una variedad PIWI resistente a las enfermedades fúngicas. En un clima húmedo y norteño eso es menos una filosofía que una decisión sensata, aunque produce vinos que se defienden muy bien más allá de los Países Bajos.

Los vinos blancos salen bajo la etiqueta LingeWit. El Johanniter recorre buena parte de la gama — una botella monovarietal con carácter de manzana y cítricos, una Cuvée y una Cuvée Barrique ambas ensambladas con Solaris y Souvignier Gris, la versión barrica envejecida en roble nuevo. El Cabernet Blanc se vinifica por separado como LingeWit Sauvi — especiado, con notas de pedernal y fruta de la pasión. El Blanc de Noir se prensa de inmediato a partir de Pinotin y Cabernet Cortis, dando un vino pálido con más estructura de lo que su color sugiere. Jasmijn es un vino naranja de Souvignier Gris fermentado en sus pieles y envejecido nueve meses en barricas viejas. El Muscaris también aparece, sobre todo en el LingeWit Edelzoet, un vino de postre.

Los tintos son el LingeRood, elaborado con Regent, Pinotin y Cabernet Cortis, con una selección rigurosa antes de la cosecha y doce meses en barricas de 225 litros para las versiones envejecidas en madera. El LingeBruut es un espumoso elaborado por el método tradicional a partir de Johanniter — segunda fermentación en botella, 24 meses sobre lías, como debe ser. Los LingeParels son espumosos más ligeros en blanco y rosado. El Prepluk Verjus, elaborado con uvas verdes de la cosecha temprana, y la gama sin alcohol de Firma Bruis — Betuwse Bruis, HopHout y VeldFlora — redondean un portfolio que abarca más terreno del que las hectáreas harían suponer. Todo se vendimia a mano.

Premios

En 2017 Diederik Beker fue nombrado elaborador del año en la Wijnkeuring van de Lage Landen, el principal concurso de vinos de los Países Bajos y Bélgica. En 2021 la finca se alzó con el título de mejor viñedo para las añadas 2017–2021 en el mismo evento. En PIWI International 2018, cinco vinos obtuvieron el oro — las dos cuvées de LingeRood de 2016, las dos cuvées principales de LingeWit de 2017 y el Blanc de Noir — mientras varios otros conseguían la plata en ese mismo concurso y en la Wijnkeuring de ese año. El propio sitio web de la finca reconoce que los resultados de años más recientes aún no se han incorporado, por lo que la lista publicada se queda muy lejos del panorama actual.

Comprar los vinos

Los pedidos se realizan por correo electrónico a info@betuwswijndomein.nl, con entrega a través de Vinologix, un mensajero especializado en vinos, en cajas de seis (12,50 €) o doce (14,50 €) botellas. El sitio web no especifica si el envío se extiende más allá de los Países Bajos. La tienda de la finca en Erichem está abierta de miércoles a sábado, de mediodía a las 17:00. Una caja de degustación de seis vinos de las añadas 2022 y 2023 — Proefbox: Wijn van de Lage Landen — cuesta 104 € con envío incluido. Las tiendas de vinos, restaurantes y bares de vinos que distribuyen la gama aparecen en el sitio web de la finca. Los precios son los de abril de 2026.

La finca como destino

Más allá de las botellas, Betuws Wijndomein se ha convertido en un destino de pleno derecho. El calendario de 2026 incluye cenas entre viñas, talleres de cocina, veladas de maridaje con el formador en vinos local Wijnverhaal, catas los fines de semana, visitas al viñedo en un pequeño tren de vendimia llamado pluktrein y bodas entre las cepas. Los grupos de empresas pueden reservar paquetes de medio día o día completo que concluyen con una visita guiada y una cata dirigidas por el propio Diederik. Es una operación completa — y para una pequeña finca neerlandesa, probablemente lo que mantiene todo en marcha. A la vista de las medallas, los vinos bien valen el desvío.